viernes, 18 de marzo de 2011

Risas


Ella: Estoy cansada.

Él: Yo también.

Ella: ¿Qué podemos hacer?

Él: No sé.

(silencio)

Ella: (al parecer dirá algo, pero solo suspira).

Él: ¿Qué estás pensando?

Ella: No, en nada.

Él: No te creo. Tienes esa cara de pensativa, ya te conozco.

Ella: (sonríe, dulcemente) Sí… estaba pensando en… en nosotros.

Él: ¿Y qué precisamente pensabas sobre nosotros?

Ella: Precisamente, nada. Nada es preciso o conciso en esta parte de mi vida…

Él: (sin comprender todavía). Ah.. “ésta parte de tu viuda”… ¿entonces?

(silencio)

Él: ¿debería preocuparme?

Ella: No, no amor. Solo nos recordaba a nosotros un par de meses atrás. No es nada malo.

Él: ¿eras más feliz hace unos meses atrás que ahora?

Ella: No, no es eso. Es solo que a veces siento que hemos perdido un poco de… no sé como llamarlo… pero es como si ahora fuéramos menos expresivos con… con nosotros, entre nosotros.

(silencio. Él nunca contesta estos pensamientos en voz alta de ella, quizás ni él mismo sabe por qué. Pero se aman. Se aman de verdad y cualquiera que los mire caminar justos de la mano o reírse juntos mientras se miran a los ojos, lo puede comprobar. Lo mejor, es que se respetan el uno al otro con defectos incluidos. Una es exagerada y sensible, el otro callado cuando se espera respuesta y a veces cansado. Y si esto lo dice el narrador omnisciente, es porque es verdad).

If time it's all I have



Llega un momento de la vida en que ya no es necesario estar de cumpleaños para ponerse a pensar en la propia vida o replantearse situaciones, acciones o planes futuros.

Cuando llega ese momento, se hace imperativo, absoluto y avasallador, y no importa la cantidad de veces que uno intente obviarlo, siempre hay algo que gatilla el pensamiento y posteriores divagaciones al respecto. Un frase, una noticia, una palabra de alguien importante, una película…. En mi caso… una canción.

Siempre he sido sensible a la música. Quizás mi contacto a corta edad con el piano y la flauta me hicieron más perceptiva a ciertos sonidos, o quizás son las letras mezcladas con tonos y acordes específicos los que activan las neuronas precisas de mi lóbulo parietal. Quizás. (Siguen habiendo muchos quizás en mi vida, pero debo decir que ya no tengo apuro en resolverlos).

Lo que por ahora tengo claro, es que mis cimientos se están moviendo. Podríamos decir, con un dejo de mi humor negro, que en mi vida está temblando. Quizás haya réplicas fuertes y algunos cimientos y pilares no tan bien construidos flaqueen, pero tengo claro que otros, muy sólidos y con buena mezcla a la base, resistirán. Each day I'll turn it back.